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NACIONAL. Misa de mes de Orlandini

| martes, 12 de diciembre de 2006
La familia de Raúl Orlandini realizará este jueves 14 de diciembre, a las 8 de la noche, una ceremonia conmemorativa por el primer mes del fallecimiento del estimado piloto. La misa se llevará a cabo en la Parroquía Nuestra Señora de la Reconcilación en la calle Los Pinos 291, Camacho, La Molina.
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VIDEO. Reseña a Orlandini de Automundo

| martes, 5 de diciembre de 2006
Navegando por youtube encontre el homenaje que realizó el programa Automundo de Jorge Koechlin a Raúl Orlandini. Para los que están fuera del país esta es una buena oportunidad para verlo.

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NACIONAL. Misa de Orlandini

| viernes, 17 de noviembre de 2006
El lunes 2o de noviembre, a las 8 de la noche, se realizará una misa y homenaje a Raúl Orlandini en las instaliciones del Automóvil Club Peruano para todos los asociados y amigos. Los que desean podrán llevar sus condolencias en tarjetas o coronas de misa, las mismas que se entregaran a la familia de Raúl.
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NACIONAL. Nuestro homenaje a Raúl

| jueves, 16 de noviembre de 2006
Hay artículos que uno nunca quisiera escribir. Reseñas que uno espera evitar pero el destino te obliga a sentarse frente a la computadora para reseñar capítulos como el que vivimos hoy por el fallecimiento de Raúl Orlandini Dibos. El cuadro de comisiones de la revista ha cambiado súbitamente y las hojas de homenaje se agolpan a la vez que uno intenta escudriñar la mente para encontrar episodios que nos permitan plasmar sobre el papel el misterio que encerraba la personalidad de Raúl. Veo fotos, escucho viejas entrevistas, leo apuntes y mientras lo hago me cuesta caer en la cuenta del trabajo que se viene. Pensar que hace poco más de seis meses estaba corriendo el Premio Presidente de la República y ahora zuácate, palazo. Pero lo cierto es que Raúl, al que siempre le gusto ser práctico en estos menesteres, ahora está más tranquilo. Relajado. Acelerando arriba y mirando a Arnaldo de costadito para jugarle unos piques en la noche. Debe estar hablando de Caminos del Inca, diciéndole a Fangio te la perdiste y sacándole cachita a Malachosky porque él consiguió ganar el Gran Premio en cinco oportunidades -“en serio Chosky, te digo que cinco”-. No se por qué me cuesta imaginármelo triste. Tal vez porque siempre los problemas se los tomó con soda y sin hacerse mucho drama. Siempre la respuesta era una risa o una pachotada cachosa. No fregaba, jodía. No se reía, carcajeaba. La última vez que lo vi, días antes que se fuera a Houston para su último tratamiento, pese a su aparente fragilidad se daba tiempo para meter chacota y soltar carajos sin receta médica. Bromeaba, decía chapas, fregaba y demostraba, así, que pese a a los problemas no había renunciado a sonreir. Hoy, Raúl ha decidido buscar otros trazados y nosotros no tenemos más que agradecer que haya estado por los nuestros por buen rato. Para los aficionados quedará el recuerdo de su auto anaranjado zumbando en cuanta pampa se le antojo, de sus celebraciones recurrentes, sus palabras punzantes y aquella facultad de showman que levantaba cuanta tierra le antojaba. Para los que lo conocieron más, en cambio, les quedará la versión humana que les regaló y que les enseñó que la mejor formar de recordarlo es sonriendo y de paso metiendo chachota. Hoy, el hombre del 666, ese que tenía número del diablo, se las ha ingeniado para llegar a la gloria. A esa misma que alcanzó tantas veces en la cima del podio, esa en la que seguirá corriendo para sentirse más cerca de nosotros. Hasta siempre.
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NACIONAL. Reseña Inca de Raúl

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Extracto extraído del texto publicado en el blog de El Comercio de Caminos del Inca.

"Raúl Orlandini le dicen Rata pero nunca estuvo demasiado claro por qué. Algunos decían porque era muy blanco y cuando se cansaba se le ponían los ojos rojos (¡como una rata!), otros decían que era porque sus bromas muchas veces hacían llorar a sus ocasionales compañeros de escuela (¡ese es una rata!) y otros, los menos, porque cuando corría se mandaba a mudar con la ligereza de un roedor perseguido (¿dónde se ha metido la rata?). Rata, Gran Danés, Negro, Gringo, sea cual fuese el sobrenombre lo cierto era que Raúl siempre lo recibe de buena gana enfundado en ese inconfundible mameluco anaranjado extra large. Es extraño no verlo reír dentro de la cabina de su auto de competencia, por ello aquel domingo 30 de abril todos se sorprendieron al notar a Raúl tan fastidiado en el reagrupamiento del Premio Presidente de la República. "Le dolía mucho la cabeza", recuerda Óscar Dávila que aquella jornada fue su copiloto. Será la altura, pensaron ambos. Horas después Orlandini se enteraría que el cáncer que había derrotado años atrás había regresado en busca de revancha. Tomó la noticia como vino y la afrontó como mejor supo: peleando cada centímetro. Desde aquél día, Raúl no ha dejado de luchar con la confianza del que sabe que ya derrotó a su enemigo alguna vez. Como en el 2003 cuando lo miró a los ojos y aceleró frente a él para eludir sus amenazas y terminar consiguiendo la fuerza necesaria para, tras meses de tratamiento, elevarse con la victoria de los Caminos del Inca. Esta vez, Raúl no podrá estar en el Gran Premio pero ha enviado a su hijo -El Mono- para seguir con la tradición familiar".
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NACIONAL. Hasta siempre Raúl

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Hace algunas horas la familia Orlandini ha anunciado el sensible fallecimiento de Raúl Orlandini padre. El reconocido volante falleció en la madrugada de ayer en la intimidad de su hogar junto a sus seres queridos. Tras ser velado, el día de hoy ha sido cremado. Cabe resaltar que la familia decidió pasar el momento de manera íntima y por ello las exequias han sido reservadas para el círculo íntimo del piloto con el que compartió estos últimos días. Como se recordará Raúl disputó su última prueba el pasado primero de mayo cuando terminó segundo en el Premio Presidente de la República. Tras la prueba el piloto se alejó de los trazados para enfrentarse a una enfermedad que ya todos dábamos por vencida. Luchó y nunca bajo los brazos –al igual como lo hizo en las pistas- sin embargo el 15 de noviembre el destino decidió que era la hora del adiós y Raúl aceleró antes que todos. Desde acá nuestras más sinceras condolencias a la familia Orlandini y a todos sus seres queridos. Sin lugar a dudas una pérdida que calará hondo pero que no es más que un capricho del destino. Y es que cuando el recuerdo es constante es bien sabido que la muerte nunca llega.

Si quieren enviarles sus condolencias o saludos a la familia pueden hacerlo mediante un mensaje en este blog los cuales les haremos llegar –de manera impresa- en los próximos días.