Miércoles de vacaciones con pocas horas de descanso. Entre llamadas y reuniones mi penúltimo día de descanso se ha caracterizado por conseguir el blindaje correspondiente para un eventual proceso legal. Varios amigos se han manifestado y me he dado cuenta que no estoy solo en este problema –no sé si la otra parte tendrá tanto cariño de su lado-. Ayer, en la noche, hablé con el Presidente de la Federación Peruana, Luis Fischer, sobre este percance, puesto que Voldemort –aquel villano de Harry Potter que nunca podía ser nombrado bajo pena de muerte-. La respuesta del organismo ha sido, como era de esperarse, abrumadora: suerte chocherita. No es para menos no esperaba mucho de una institución a la cual la he criticado en tantas ocasiones. Me la busqué sin duda. Aún así estoy tentando de escribir una carta formal, con membrete y sellitos, para que quede constancia de este arrebato. Al mediodía conversé con algunos periodistas internacionales cuyas incredulidades ha sido generosa al igual que sus indignaciones. Hay muchos caminos que tomar hoy día en comparación de ayer. El problema es elegir el correcto. He hablado con tres pilotos que me han dicho que el domingo 11 colgarán pañuelos de sus antenas como señal de protesta. Bacán. Un gestazo sin duda. La noticia del día, para abrir a tres columnas, fue el dato que me dio un amigo blogger –gracias Manuel!- sobre la legislación en el tema de blog. Si bien el Perú no existe una legislación específica sobre el tema en Estados Unidos si la hay. Así la Corte Federal rectificó el año pasado la sección 230 de la Communications Decency Act, determinando que los bloggers no son responsables ante las querellas que se puedan interponer por algún comentario en su bitácora. La Corte entiende que “de otra forma, esto podría tener un efecto glacial sobre la libertad de expresión de los bloggers”.La sección 230 a la que se refiere la sentencia dice lo siguiente: “Ningún proveedor o usuario de un servicio interactivo de carácter informático debe ser tratado como un editor de ninguna información proporcionada por otro proveedor de contenido (…) Ni las leyes estatales ni las locales podrán ejercer ninguna acción ni atribuir ninguna responsabilidad que vaya en contra de esta sección”. Más claro imposible. Sin embargo todos los que me han llamado han coincidido que Voldemort tiene mucho poder y que sus contactos en la Policía son extensos. Amigos abogados, incluso, me han sugerido que vaya a pedir garantías contra él. Pasu. Que seriedad. Me dicen que me podrían plantar cosas, encerrarme por 24 horas y otras cosas más. Y es que ayer Voldemort le comentó a varias personas que iba a ver con quién me había metido. Ojala esto no afecte mi acreditación para la prueba de Quilmaná porque sino tendré que cubrir desde el cerrito escondido. Aunque no lo crean yo confío en la policía y lo que es más en mis diferentes compañeros de promoción de la universidad que hoy trabajan en diferentes medios tantos impresos como televisivos. Habrá que ver que nuevas noticias me esperan al respecto. Mientras tanto no me queda otra que buscar un disfraz XL de Harry Potter.
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